Llega nuestro querido viernes y trae un post gastronómico muy rico, rico. Como sabéis hace un par de semanas estuve en el EBE09 representando a Noteca y el pachinko, pero también disfrutando de la variada comida de Sevilla.
La primera noche fuimos a probar el pescaíto frito y las tapas sevillanas. Nos estuvimos moviendo por la calle Adriano, muy cerca de la Maestranza. Allí descubrimos varias cosas. La primera, que las camareras sevillanas tienen mala leche. Dos, que hay tapas que no se llaman igual en toda España, y tres, que todo es muy barato y está delicioso.
El primer envite estuvo compuesto por lo que allí llaman una cuarta de cazón en adobo, una cuarta de chocos, varias cañas y una clara de gaseosa blanca. Toda esta jerga nos costó lo nuestro aprenderla, porque ahora me entero que la gaseosa tiene colores.
La segunda ronda fue más porcina. Tortilla de patatas, montaditos guarrísimos, salchichas… un festín de productos cárnicos y salsas que nos envió a la cama con una sonrisa de oreja a oreja.
La última noche cambiamos las tapas por cosas más acordes con el pachinko. Sushi, sashimi, langostinos en tempura, sopa de miso, gyozas y una gran lista de platos de origen japonés que nos quitaron el hipo.
Como veis, no estuvimos perdiendo el tiempo en Sevilla. En fin, que toca despedir la semana y me gustaría hacerlo dando las gracias a Julia y Fernando que no me dejaron pagar ni una caña. Y vosotros, ¿hubierais ido a un japonés en Sevilla? Qué paséis un buen fin de semana.





















