
Espero que sepáis disculpar nuestra ausencia. Primero fueron unas vacaciones en forma de viaje a Flandes y luego unos días de descanso blogueril que nos han sentado de maravilla para afrontar la vuelta al cole con fuerzas renovadas. Para celebrar el retorno, y aprovechando que es viernes, vamos a invitaros a una nuestras clásicas cervezas del mundo.
Como no podía ser de otra manera, la cerveza escogida hoy es belga, se llama Westmalle Tripel y está elaborada en una abadía cuyo nombre en holandés es Abdij der Trappisten van Westmalle.
Resulta de que el mito de que en Flandes están las mejores cervezas del mundo es totalmente cierto. Para un amante de la buena cerveza aquello es el paraíso y no estoy exagerando. Cualquier pub, restaurante o bar tenía una carta excepcional, con más de 20 referencias. La mayoría desconocidas y deliciosas, me he llevado muy pocas decepciones con la cerveza belga pese a que prácticamente estaba catando a ciegas y sin saber nada del líquido que ingería.
La Westmalle Tripel la probé en Bruselas en una cervecería que había cerca de la plaza de Santa Catalina. No es de las zonas más turísticas de la capital de Bélgica, pero estaba a rebosar a pesar de que era lunes por la noche. El ambiente de Bruselas en verano es extraordinario. Fui hasta allí con Pepe, un antiguo compañero de la facultad que ahora vive en Bruselas. Fue un placer volver a verlo después de tantos años.
La Westmalle Tripel es del tipo strong pale ale y es la primera cerveza trapista de esta clase. Para los que tengáis curiosidad sobre el tema, deciros que en la actualidad sólo hay siete monasterios trapenses que siguen elaborando cerveza. Westmalle es uno de ellos. Seis están ubicados en Bélgica y el séptimo en Holanda.
Hay muchas cervezas que se venden como de abadía o con motivos religiosos para confundir a los consumidores, pero realmente sólo se podrían denominar trapistas las que están elaboradas en estos siete monasterios.
La Westmalle Tripel que probé venía en una botella de 33 cl. y tenía una graduación alcohólica de 9,5º. Lo de tripel es un apelativo que distingue a las cervezas más potentes de una gama, normalmente las que tienen una graduación alcohólica entre 8 y 10º. Curiosamente la que estrenó este apelativo fue la elaborada por Westmalle en la década de 1930.
A la vista tiene un precioso color naranja, turbio, con un cordón de espuma generoso y consistente. En nariz nos encontramos una cerveza muy aromática con muchos matices de levadura, naranja y si me apuráis cilantro. El sabor es una mezcla de dulce y picante, me recuerda a caramelo, levadura, naranja y nuevamente el cilantro. Se nota mucho la presencia del alcohol. En líneas generales una cerveza con mucha personalidad, realmente extraordinaria.
Con un trago de esta cerveza belga, os deseo que paséis un feliz fin de semana. Nos leemos el lunes.











A mi lo que más me llamó la atención de las tripel es el sabor a alcohol. Tras combinar en una noche unas cuantas, entre ellas Chimay o Karmeliet (por cierto, la copa de esta cerveza es una preciosidad), los resultados fueron bastante curiosos, jejeje.
Jejeje se tiene que ir con pies de plomo con estas cervezas tan potentes.
Birras Belgas o bebida de Dioses
Son divinas, elaboradas con antiguas recetas de monasterios y que pronto suben a la cabeza
salud y buena vuelta al trabajo!
Gracias, lo mismo digo!
Eso si que es una cerveza con cuerpo
me imagino que si te tomas un par de ellas, la alegría será considerable, pero siempre y cuando haya estado acompañada de buenos alimentos, mejor que mejor.
Jejeje mejor tomártelo con calma, yo me solía tomar una o dos con la cena y te levantabas un poco contento
Vaya! hoy que había decidido quitarme de la cerveza (terrible verano de aperitivos y cenas, uf) vas tú y me tientas con una de abadía, mis favoritas. Lo que digo siempre: ¡hoy es un mal día para dejar la cerveza! jajaja. Saludos y bienvenido.
Mejor cerveza que zumos de naranja, al menos son más baratas