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This is Halloween!!!

Es un típico tópico, pero la película me encanta, así que en un día como hoy tengo la excusa perfecta para poner el vídeo.

Feliz Halloween a todos los que lo celebren, y a los que no, que paséis un buen fin de semana.

District 9 – Buen márketing y poco más

District 9

Hace un par de horas hemos salido de ver District 9. Era la película de la que todo el mundo hablaba y había que verla para opinar. Empezaré diciendo que el film de Neill Blomkamp me ha parecido una tomadura de pelo, me he aburrido como una ostra.

En su favor, diré que la campaña de marketing online y tradicional que han organizado con District 9 ha sido casi de libro. Con mucha pasta de por medio, pero de libro.  Han conseguido colocar un cartel o un banner de District 9 en todas partes.

Nos habían vendido el largometraje como “la futura película de culto” o una “obra maestra de la ciencia ficción”. Comparar esta película con Alien o Blade Runner es como un insulto, como una patada en los mismísimos. Tengo que decir que soy muy reticente a las películas de ciencia ficción actuales y a las de terror. Sin embargo, District 9 no deja de ser una insulsa secuencia de escenas de tiros y efectos especiales.

Tengo que reconocer que la idea de un apartheid alienígena es muy original. En ese enfoque se ha basado toda la campaña de marketing y han conseguido atraer a la gente como las moscas a la mierda. Y nunca mejor dicho.

La película se inicia como una especie de documental en el que se combinan declaraciones de la gente con imágenes de televisión. Nada nuevo la verdad, incluso llega a ser molesto porque es un recurso que explotan hasta la saciedad.

El argumento es completamente predecible, las actuaciones exageradas, las situaciones demasiado forzadas… Se supone que en las películas de acción, que no son precisamente mis favoritas, tienes que estar todo el rato pegado a la pantalla de la emoción. Nada de nada.

Para mí, las grandes obras maestras de la ciencia ficción son sutiles, con guiones muy trabajados, creíbles. District 9 es muy evidente, demasiado trasparente, nada creíble.

En fin, que no voy a seguir, porque creo que mi opinión ha quedado clara. District 9, buena campaña de márketing, nada de ciencia ficción, nada de película de culto y un buen saco de aburrimiento alienígena.

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Más sobre esta película en la web oficial de District 9

Mapa de los Sonidos de Tokyo

Mapa de los Sonidos de Tokyo

Ayer por la tarde fuimos al cine a ver Mapa de los Sonidos de Tokyo. La película se estrenó el pasado viernes, pero la tenía fichada desde hacía bastante tiempo. El hecho de que el film esté localizado en Tokyo y fuera dirigida por una cinesta española tenían la culpa.

Suele pasar que cuando te creas muchas expectativas respecto a una película, estas nunca suelen ser colmadas. Y así sucedió. El largometraje me gustó, pero no me entusiasmó. Isabel Coixet intenta hacer un ejercicio inspirado en los grandes maestros del cine asiático. Sin duda, un atrevimiento que debe ser aplaudido.

El argumento puede ser un poco confuso de inicio, pero poco a poco va cobrando sentido. Esa confusión nace de las múltiples diferencias que existen entre el estilo de vida occidental y el japonés.  En la película quedan patentes las dificultades que puede tener un occidental para adaptarse al modo de vida de Japón. No obstante, a través de una relación de pareja entre un expatriado y una nipona, Coixet intenta demostrar que tales diferencias no existen. El mensaje que quiere transmitir es que la pasión y el amor son universales.

El ritmo de la película es muy lento y presta mucha atención a los pequeños detalles. Quizás sea un atrevimiento decir que en cierto sentido me recuerda a Wong Kar Wai. Isabel Coixet imita al genio del cine hongkonés en la elección de la música, los planos de las ciudades y los momentos de lujuria. No obstante, algunas escenas parece que estén metidas con calzador y le restan coherencia a la película.

Los incondicionales del cine de Isabel Coixet sabéis que le encantan los personajes con un pasado muy tortuoso que intentan redimir u olvidar. Mapas de los Sonidos de Tokyo no es una excepción.

Las actuaciones son fantásticas. Rinko Kikuchi, a la que recordaréis de Babel, está soberbia. Le pegan mucho los papeles de personajes atormentados y parcos en palabras. Sergi López nunca me ha entusiasmado, pero tiene una gran habilidad para hacer creíbles a los personajes despreciables. Los secundarios están estupendos, sobre todo el gran Min Tanaka.

Respecto las localizaciones, diré que siempre es una gozada ver películas en las que aparezca Tokyo. Aquí no puedo ser objetivo. Me encantó recordar la Lonja del Pescado de Tsukiji, el bullicio de las calles y los trenes tokiotas, el ambiente de las izakayas o la sordidez de los love hotel. Para los amantes de Tokyo ya tiene mucho ganado.

No obstante, concluiré diciendo que no es una película para todos los públicos. Si no estáis acostumbrados a ritmos lentos o al cine asiático os parecerá aburrida e insulsa. Si lográis romper esta barrera os toparéis con una historia muy dura plagada de pequeños momentos de felicidad.

Por cierto, los fans de Isabel Coixet pueden estar tranquilos, la película cumple la premisa de contar con una canción de Antony Hegarty… son tal para cual.

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Web oficial de Map of the Sounds of Tokyo

Okuribito, Departures, Despedidas

Okuribito

Esta tarde hemos ido al cine a ver Okuribito más conocida como Departures o Despedidas, aquí en España. Recordaréis la cinta de Yôjirô Takita porque fue la que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la última edición de los premios. También porque hablé de ella en este post de el pachinko.

Una vez la he visto, me ha sorprendido muchísimo que este tipo de film se llevara el Oscar, no por falta de calidad, ni mucho menos, sino porque es una de esas pequeñas joyas que no suelen brillar ante los flashes y el efectismo de Hollywood.

Se trata de una historia preciosa, enternecedora, con muy pocos alardes y que aborda con mucha naturalidad un tema tabú como la muerte. Nunca hubiera dicho que una temática aparentemente tan macabra llegara a emocionarme. Afronta el final de la vida con optimismo, como paso hacia otra etapa, como momento para el perdón y la reconciliación. Desde luego el mensaje de Okuribito y la evolución de sus personajes es entrañable.

Para mí, y supongo que para muchos pachinkeros, tiene el añadido de que está rodada en Japón. Está ambientada en la pequeña localidad de Yamagata (山形), un pueblo que me ha recordado mucho a Takayama. Es muy interesante aprender sobre la cultura de la muerte en Japón y ver que sus supersticiones no están tan alejadas de las nuestras.

Como anécdota, diremos que el protagonista, interpretado por Masahiro Motoki,  toca el violoncello, y en la película aparecen varios discos de nuestro universal Pau Casals. Las interpretaciones son muy creíbles, sobre todo la del veterano Tsutomu Yamazaki, que está soberbio

A pesar de esto, no creo que sea una película para todos los públicos. Como bien sabéis, el cine asiáticos tiene un ritmo mucho más pausado, lleno de simbolismo y muy metafórico. Los que no aguantéis este tipo de cine, mejor os quedáis en casa.

En cambio, aquellos enamorados de los pequeños momentos, de las historias de gente común o los optimistas por naturaleza, disfrutaréis de la película. Es un melodrama que va de menos a más. Al principio huele a la típica película que vive de los momentos absurdos, pero poco a poco los personajes van evolucionando hasta llegar a enternecerte.

Lo dicho, Okuribito, Departures o Despedidas es una pequeña joya, una película sin estridencias, que ha merecido la pena descubrir.

Gran Torino

Gran Torino

Ya comenté ayer que no voy a ir a ver Watchmen, pero sí que he ido a ver Gran Torino, y la verdad es que no me arrepiento para nada. Quizás esté todavía demasiada fresca en mi retina, pero afirmo rotundamente que el día que Clint Eastwood se jubile vamos a perder a uno de los mejores cineastas de las últimas décadas.

Gran Torino es muy divertida por momentos, trágica en otros, pero tengo claro que es de esas películas que al menos no te deja indiferente. Eastwood, además de dirigir, hace probablemente la última interpretación de su vida. El hombre se autoparodia a sí mismo, sobreactúa cuando debe y sabe trasmitir, empatiza con el público desde el primer momento.

Los diálogos son muy brillantes y locuaces. Clint Eastwood interpreta a un viejo cascarrabias y lenguaraz que me recuerda por momentos al mítico Sargento de Hierro. Un tipo que te cae simpático desde el primer plano.

Pese a su verborrea ofensiva y racista, la película muestra una clara evolución del personaje que parte de una situación personal de amargura y que está en el ocaso de su vida. Poco a poco, va rompiendo prejuicios y acaba recuperando el sentido de su existencia.

Una gran historia que además, plasma la situación en un barrio marginal dominado por las bandas y en el que muchos inmigrantes intentan labrarse una vida mejor lejos de los suyos. Quizás no sea la mejor película de Clint Eastwood, pero tiene toda la esencia de su cine. Yo creo que os gustará. Mucho o poco, pero pasaréis un buen rato.