Esta mañana, Fer de LinkAlicante y un servidor hemos decidido cambiar nuestro escenario habitual de tropelías, para hacer un photowalk por Alcoy de más de tres horas. Esta vez, hemos intercambiado los papeles y me ha tocado hacer de cicerone por mi ciudad natal.
Tengo que decir que hoy no estaba especialmente inspirado con las fotos. Más que el lado creativo, he buscado el práctico. Hacía mucho que no tiraba con la Nikon D60 y quería pillar un poco de soltura.
La experiencia para mí ha sido muy gratificante. Llevo unos diez años viviendo fuera de Alcoy y me ha gustado mucho la sensación de ser turista en mi propia ciudad. El hecho de ir a la caza de buenas fotos me ha hecho mirar Alcoy con otros ojos. He pasado por lugares que había visto y recorrido mil veces en mi infancia y en mi adolescencia. Por eso, me ha encantado redescubrir rincones, edificios, detalles de una ciudad que tiene mucho que ofrecer.
Alcoy está emplazado justo en el centro de un entorno natural muy rico y diverso. No obstante, hoy hemos recorrido el núcleo urbano y los vestigios modernistas, que denotan el señorío y esplendor industrial que tuvo Alcoy a finales del siglo XIX y principios del XX. Hemos estado paseando por el centro histórico y los puentes, uno de los símbolos más característicos de la ciudad.
Después de tantos años fuera, he cometido muchas veces el error de subestimar los encantos de Alcoy. Quizás por el recuerdo que me provocaba el tedio de la rutina o cegado por el resto de ciudades y lugares que he ido descubriendo. Sin embargo, he vuelto a entusiasmarme con Alcoy. En este sentido, creo que en las próximas semanas dedicaré algunos posts para explicar mejor la historia de algunos de los lugares y edificios que hemos contemplado en este photowalk por Alcoy. ¿Qué opinión os merece la ciudad donde vivís? ¿Habéis hecho el ejercicio de sentiros turistas en vuestra propia ciudad?























