Si hay un edificio característico del auge industrial y modernista en la ciudad de Alcoy, es la denominada popularmente como Casa del Pavo. Está ubicada en el número 15 de la calle San Nicolás, uno de los epicentros de la burguesía en los siglos XIX y XX. Actualmente la zona ha perdido su pedigrí, aunque lo recupera cada año durante las entradas de los Moros y Cristianos.
La Casa del Pavo es un edificio privado de estilo modernista cuya fachada es de las más espectaculares de toda la provincia de Alicante. Y no exagero.
Fue construida entre 1908-1909 por el arquitecto Vicente Pascual Pastor, uno de los mayores exponentes del modernismo en Alcoy. Aunque se formó en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, desarrolló toda su carrera en mi Alcoy natal.
El edificio en si es muy vistoso. La Casa del Pavo destaca por los singulares ornamentos de su fachada, el atrevimiento de sus balcones de forja, sus picaportes con forma de lagarto, los remates en mosaico y sus puertas, cuyos dinteles representan a los famosos pavos. Digo puertas, porque una de sus principales características de la Casa del Pavo es que tiene dos puertas gemelas para acceder a su interior.
En su día, la Casa del Pavo se convirtió en el estudio de pintura de Fernando Cabrera Cantó. Hoy en día es uno de los símbolos de Alcoy. Si algún día pasáis por allí, no olvidéis visitar la Casa del Pavo ni avisarme. Dos posts seguidos de Alcoy, seguro que mi madre se va a poner muy contenta.























